viernes, 18 de diciembre de 2009

¿Para donde va la mesa?

Contexto.

Para donde va la mesa, es una pregunta que le da vueltas en la cabeza a todos los y las que estamos en ella, quienes la sufren y la sienten, ¿qué hace la mesa?,  ¿quienes integran la mesa?, ¿Cuál es su proceso social?, ¿Cuál es su posición? Sobre la Mesa hay escritos cientos de folios enredados en azetas (A – Z) que están a punto de reventar, un volumen de información Sin pies ni cabeza

Hay que decir que esta es tan solo una de las varias apreciaciones que pueden existir sobre la  mesa y que no representa la verdad absoluta ni un juicio definitivo, pero hay algo indudable que tanto los sectores poblacionales como las organizaciones que hacen parte o trabajan con la mesa humanitaria reconocen, es que este proceso está desorientado y no tiene un norte político y de articulación de sus diferentes sectores

No se puede negar que La mesa ha tenido importantes logros;  alcanzar un nivel de interlocución y de incidencia nunca antes visto en el tema de formulación de política pública , El encuentro y reconocimiento de múltiples organizaciones de base, importantes actividades de sensibilización y para nosotros lo más importante, traer la realidad, las vivencias de otros municipios, de otros contextos a Villavicencio, mostrar  lo que ha permanecido invisible por muchos años bajo la bruma del silencio, la indiferencia y la impunidad.

Estos  logros son un acumulado que la mesa no puede desaprovechar y   debe concentrarse cada vez más en aprender de estas experiencias, paro para ello, debe superar sus contradicciones organizativas y fortalecer su capacidad de incidir  en la realidad. 


Porque esta desorientación

La estructura de la mesa, en el último año han habido tres cambios a la estructura, cuando se veía cierta estabilidad con la  figura de dirección ejecutiva, esta dejo de funcionar tal como se había concebido, sin embargo durante su primera etapa esta figura demostró ser importante para la mesa.

Las nuevas comisiones  creadas son un intento por distribuir responsabilidades y darle vida a las dimensiones de trabajo que la mesa siempre ha considerado importantes, como los son la comunicación, las relaciones publicas y la planeación, habrá que esperar los resultados de este nuevo engranaje.

La autonomía de los sectores se está convirtiendo en un tabú que requiere urgentemente de una mediación ética y respetuosa que promueva el cumplimiento de los acuerdos mínimos de la mesa humanitaria por parte de cada sector y le de luces para mejorar su acción, pero fundamentalmente es necesario transformar la lógica actual en la que la mesa está en función de los sectores, lo que en un principio era valido como una apuesta por fortalecerlos, ahora debe ser al contrario, los sectores deben estar en función de la mesa humanitaria.

Es necesario concretar cuál es nuestro punto de articulación como seres humanos habitantes de este departamento, de esta país y del mundo; mientras nos rasgamos las vestiduras por detalles logísticos y de estructura interna, el clima político del país se caldea cada vez más, la pobreza se agudiza, el conflicto armado toma un nuevo aire en la región, la educación pública sacrifica cada vez más la calidad en gracia de la cobertura. Y si bien la mesa no es quien debe solucionar estas y otras problemáticas, si es quien para pronunciarse, proponer y en el mejor de los casos actuar. No podemos seguir ahogados en discusiones eternas sobre estructura, y problemáticas internas, que si bien tienen que darse no pueden robarle el tiempo y el espacio a la oportunidad de pensarnos nuestra región, nuestro país, desde lo político, lo económico lo cultural. Cuenten el número de comunicados, acuerdos, o pronunciamientos que ha publicado la mesa en el último año, y piensen  si han salido de la oficina del PNUD.


Propuestas.

Es necesario recalcar que si bien esta “desorientación” de la mesa humanitaria  es una situación difícil, también es importante pensar que es un conflicto normal de toda organización o plataforma social, mas aun cuando es un proceso que ha alcanzado un alto grado de complejidad y amplitud al ser una apuesta departamental y que lleva tan pocos años de consolidación; estas dificultades no pueden ser obstáculos insalvables ni tampoco un motivo para renunciar o darle la espalda al proceso.

1.    Revisar y si es el caso ratificar el protocolo de la mesa humanitaria departamental que es la carta que orienta nuestro funcionamiento, y establecer las garantías para su socialización y cumplimiento.

2.    Definir cuál es la apuesta política de la mesa humanitaria de acuerdo a nuestros principios y  a la situación del departamento, del país y del mundo, y concretar esta visión dentro de una plataforma o manifiesto que le dé un asidero ideológico a la mesa humanitaria y a la defensa de los derechos humanos.

3.    Empezar a trabajar por la autonomía del proceso desde tres estrategias básicas:
•    Autogestión de recursos, donde los diferentes sectores de la mesa hagamos un aporte económico  mensual para consolidar un fondo que sea manejado exclusivamente por el comité coordinador.
•    Diversificación de la cooperación, buscar diferentes fuentes de cooperación, por lo que es necesario fortalecer el comité de planeación y proyectos.
•    Establecer un espacio de encuentro diferente a la oficina del PNUD, y consolidar una oficina o casa de la mesa humanitaria

4.    Apoyar e impulsar una iniciativa local de paz y desarrollo, que se convierta en un modelo de construcción social y en un punto de contacto de la mesa humanitaria como tal, con la comunidad, mas allá de una simple cooperación económica, debe ser una acompañamiento político y humano, haciendo visibles las situaciones que afectan a la comunidad y proponiendo y acompañando procesos que estén en la línea de nuestra plataforma.

Ahora más que nunca trabajar por lo humano tiene sentido, las estadísticas nos golpean cada vez más, a pesar de los esfuerzos por maquillar la realidad, esta sigue siendo critica, hemos consolidad un reconocimiento desde nuestra diferencias y ahora somos fuertes en ellas, desde nuestra etnia, nuestra edad, nuestro genero, nuestra condición social tenemos que aclarar nuestro camino y seguir defendiendo la vida y sus valores universales, la vida que es el hilo conductor que nos entrelaza y nos envuelve en este mundo. La vida que lo es todo.

La letra muerta tendrá que hablar, por la vida, con la vida y para la vida digna y en paz.


Jorge Clavijo
Mesa departamental de jóvenes del Meta
15 de diciembre de 2009